Cuándo hay que talar un árbol
- Está seco o muerto. Un árbol muerto pierde resistencia cada año y acaba cayendo.
- Tiene una enfermedad o una pudrición que no se puede tratar. Hongos en la base, grietas en el tronco, madera hueca.
- Se inclina o ha levantado el terreno. Raíces que levantan el suelo o una inclinación que va a más.
- Daña la casa o las instalaciones. Raíces en tuberías o en la piscina, ramas contra la fachada.
- Ya no tiene sitio. Un árbol que se plantó pequeño y ahora ocupa medio jardín.
Antes de talar miramos si una poda de reducción lo resuelve. Si el árbol está sano y el problema es el tamaño, a veces basta con podarlo en altura.
Cómo hacemos una tala
1. Valoración y licencia
Vemos el árbol, su estado y lo que tiene alrededor. Si hace falta licencia, te lo decimos antes de dar fecha para que el trámite no pare el trabajo.
2. Tala controlada o apeo por tramos
Si hay espacio, se derriba dirigiendo la caída. Si no lo hay, el podador sube, corta la copa por partes y baja los tramos del tronco atados, de arriba abajo. Con árboles muy grandes o troncos pesados trabajamos con camión grúa.
3. Retirada y limpieza
Troceamos la madera, retiramos ramas y restos y dejamos la zona limpia.
4. Tocón
Queda cortado a ras de suelo o se elimina con destoconado en la misma visita.
Talar pinos, palmeras y árboles grandes
Los árboles que más talamos en parcelas del noroeste de Madrid son pinos que se han quedado sin sitio o se inclinan hacia la casa, y árboles secos después de un verano largo. Cada especie se corta de una forma:
- Pinos. Se bajan por tramos desde la copa, porque casi nunca hay espacio para dejarlos caer enteros. Antes de talar un pino sano miramos si una poda de pinos resuelve el problema.
- Palmeras. El tronco de una palmera es fibroso, sin la madera de un pino, y pesa mucho por metro. Se corta en rodajas desde arriba y se bajan atadas. Si la palmera está muerta por picudo rojo, los restos se llevan tapados a una instalación autorizada: ver poda de palmeras.
- Chopos, olmos y árboles de ribera. Madera blanda y ramas que se parten con facilidad cuando el árbol está seco. Se trabajan con más margen de seguridad.
Tala en comunidades de propietarios y urbanizaciones
En zonas comunes la tala de un árbol grande es una decisión de la comunidad. Lo habitual es que llegue por un vecino preocupado, una raíz que levanta el pavimento o un pino inclinado sobre la piscina. Enviamos el presupuesto por escrito, con el motivo técnico de la tala, para que el administrador lo pueda llevar a la junta y para acompañar la solicitud de licencia.
La licencia de tala
En suelo urbano de la Comunidad de Madrid, talar un árbol grande necesita autorización del ayuntamiento aunque esté en tu parcela, y la ley obliga a compensarlo con árboles nuevos. Cada ayuntamiento tiene su trámite y sus plazos, así que conviene empezar con margen. El arbolado de la calle no se toca aunque invada tu parcela: hay que avisar al ayuntamiento.
Qué árboles están protegidos, cómo se pide y qué pasa si se tala sin permiso lo explicamos en la guía licencia para talar un árbol en Madrid.